La baldosa es un acabado; la resistencia depende de la solera que exista debajo y de cómo se atraviese sin dañarla.
Aplicación práctica
Una baldosa puede esconder una capa de mortero fina, una impermeabilización o una solera estructural. La fijación debe trabajar en el soporte adecuado, no solo en el acabado. Confirma espesor y servicios antes de taladrar.
Qué comprobar en tu espacio
Hay que identificar si la solera es de hormigón, baldosa sobre recrecido, madera, terreno compactado u otro sistema antes de elegir fijaciones. Las bases metálicas posicionan los postes y los separan de la humedad superficial; los pernos que unen la base al soporte deben corresponder al material real.
Qué evitar
No se debe perforar sin localizar instalaciones, asumir el espesor del hormigón ni sustituir un anclaje estructural por un taco genérico.
Para aplicar estas comprobaciones a un kit concreto, revisa las fichas del catálogo de pérgolas y compara su manual con tu espacio.
Compara siempre las medidas y el manual del modelo concreto con tu espacio antes de instalarlo.

